PABLO GARCÍA DE ALBA TOVAR, INTRODUCTOR DE LA ENERGÍA ELÉCTRICA EN MOROLEÓN

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Por Karlitos ’17

Llegó a mis manos una versión digital (pdf) de un libro biográfico dedicado al Dr. Pablo García de Alba Tovar, quién fue un audaz y visionario empresario jalisciense que instaló en Moroleón la primera planta de energía eléctrica que hubo en la ciudad. Esto sucedió por allá en 1915, con lo cual nuestra ciudad fue de las primeras en el estado en contar con este tipo de servicio, ingresando así a la era de la modernidad.

Aunque ya conocía este dato, citado en varios libros y monografías de Moroleón, la verdad es que yo desconocía detalles más precisos de este personaje, que fue un elemento clave en el progreso y desarrollo económico de nuestra ciudad. La electricidad, no lo olvidemos, es uno de los factores indispensables para el progreso y desarrollo de los pueblos.

El texto fue escrito por Gabriel Agraz García de Alba, un notable escritor originario y vecino de Tecolotlán Jal., quién dedicó su vida a investigar y a escribir sobre la historia de su pueblo. El Dr. Pablo García de Alva Tovar, además de haber nacido y ser uno de los personajes más notables nacidos en este pueblo, es también ascendiente de la familia García de Alba, de gran abolengo y raigambre en la región. Se publicó en 1987 y fue impreso de manera independiente por cuenta del autor.

Además de haber introducido la energía eléctrica en Moroleón -narra este interesante texto- este notable personaje también introdujo este servicio en otras ciudades del centro-occidente del país, como Santa Ana Maya Mich. y Tecolotlán, Jal. También mejoró las plantas y redes de distribución eléctrica en Autlán, Jal., Manzanillo, Col., Talpa, Jal., así como en otros pueblos de Michoacán.

Cabe hacer notar que esas primeras plantas de energía eléctrica eran de fabricación alemana y, a principios del siglo XX, solo producían energía eléctrica en forma de corriente directa (como la de una pila seca o un acumulador) y esta energía se usaba exclusivamente para iluminación de algunas calles y casas habitación. Fue la corriente alterna, que se produciría después en todas las plantas eléctricas de generaciones posteriores, la que permitiría usar esta energía para conectar radios, electrodomésticos y máquinas basadas en motores eléctricos. Además, en aquellos primeros años, el servicio solo se prestaba de las 7 de la noche a las 6 de la mañana del día siguiente.
La primera planta de energía eléctrica que hubo en Moroleón estuvo instalada en los terrenos de una huerta, ubicada más o menos en lo que ahora es la zona de albercas del Hotel Primavera, en la calle Manuel Doblado, frente al Mercado Hidalgo.

El Dr. Pablo García de Alba Tovar dejó una vasta descendencia tanto en Moroleón como en la vecina ciudad de Santa Ana Maya, en donde varias personas que llevan ese apellido son nietos, bisnietos, tataranietos y choznos de este singular e ilustre personaje.
¡Qué tiempos aquéllos, señor Don Simón…!

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